Se registran deudas en cuatro tramos del cronograma oficial. Los locales advierten que la falta de fondos imposibilita el pago a las droguerías.
La prestación de servicios de salud para jubilados atraviesa horas críticas en la provincia debido a una interrupción en el flujo de fondos desde el organismo central. Referentes del sector farmacéutico confirmaron que el desfasaje económico ha vuelto insostenible el mantenimiento de la cobertura total en diversos establecimientos.
Damián Sudano, representante de la institución que nuclea a los farmacéuticos en la primera circunscripción, reveló que el sector está realizando un sacrificio mayúsculo para no cortar la atención. Sin embargo, la realidad indica que ya existen puntos de venta que no logran cubrir el total de los beneficios debido a la obligación de abonar los fármacos a los proveedores de forma inmediata, mientras que la obra social nacional mantiene cuotas vencidas. Esta situación genera un embudo logístico que afecta principalmente a los tratamientos de alta demanda.
El conflicto no es aislado, ya que se suma al malestar generalizado de otros prestadores médicos que también han manifestado disconformidad con las recientes modificaciones en los esquemas de haberes. Desde la entidad santafesina señalaron que el diálogo con las autoridades de PAMI es constante y que la prioridad absoluta es reducir la brecha de deuda para normalizar el sistema. Por el momento, la incertidumbre persiste mientras se aguarda una respuesta concreta que garantice los recursos necesarios para la operatividad diaria de las farmacias.
De no mediar una solución administrativa urgente, el acceso a la medicación para el sector más vulnerable de la población podría sufrir restricciones severas en el corto plazo.
