Cáritas Santa Fe advirtió sobre la profundización de la pobreza estructural, la indigencia y los consumos problemáticos en el Gran Santa Fe, alertando sobre las consecuencias irreparables del deterioro nutricional infantil. Con la entrega de 4.100 bolsones mensuales de alimentos y la articulación de convenios internacionales, la institución busca amortiguar la recesión mientras diseña protocolos de contingencia climática ante eventuales inundaciones.
Las declaraciones del director de Cáritas Santa Fe, Julio Giménez, exponen la gravedad de la crisis socioeconómica en el ámbito metropolitano de la capital provincial. La entrega continua de casi 4.100 bolsones alimentarios por mes en la diócesis gráfica el incremento sostenido de familias que acuden a la asistencia directa para cubrir sus necesidades biológicas básicas. Para sostener este volumen de respuesta, la entidad se encamina a rubricar su sexto convenio con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un mecanismo técnico que le permite captar fondos y recursos de cooperación internacional ante la insuficiencia de las partidas tradicionales de contención.
El eje central del relevamiento institucional se enfoca en la pobreza infantil, con indicadores que superan el 40% en los barrios periféricos del Gran Santa Fe. La frase de Giménez —»estamos hipotecando el futuro»— apunta de manera directa a la falta de nutrición adecuada durante el embarazo y el primer año de vida, etapas decisivas para el desarrollo cognitivo y la integración educativa de las próximas generaciones. Además del componente estrictamente monetario y alimentario, la organización identifica un preocupante deterioro en la salud mental, el aumento de la tasa de suicidios y la consolidación de las adicciones como variables transversales que afectan la cohesión del tejido social en los sectores populares.
Frente a la complejidad del escenario, Cáritas complementa la contención alimentaria con programas de prevención territorial y logística de emergencia. A través del programa San Maximiliano Kolbe y en alianza con Proyecto Deporte Solidario, la institución mantiene unos 10 clubes parroquiales en áreas críticas como Barranquitas, Alto Verde, Cabaña Leiva, Chapeyú y Vuelta del Paraguayo. En paralelo, y ante los pronósticos asociados al fenómeno climático de El Niño, la entidad integra el Comité de Emergencia junto al Gobierno de Santa Fe y la Municipalidad para coordinar capacitaciones, relevamiento de familias en riesgo e inventariado preventivo de donaciones ante potenciales evacuaciones por crecidas.
