Tras el receso invernal, el Ministerio de Educación provincial desplegará equipos interdisciplinarios propios para intervenir ante situaciones complejas y reforzar la prevención escolar, una medida impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro luego de los conmocionantes episodios registrados en San Cristóbal.
El regreso a las aulas en la provincia de Santa Fe estará marcado por una profunda reconfiguración en las herramientas de contención socioeducativa. Según anunció la vocera del Gobierno provincial, Virginia Coudannes, a partir de este lunes las instituciones escolares comenzarán a contar con equipos específicos de psicólogos y psicólogas dependientes de la cartera educativa. Si bien el área ya articulaba acciones de manera regular con el Ministerio de Salud, la creación de este cuerpo profesional propio busca dotar al sistema de recursos técnicos directos para intervenir ante situaciones excepcionales y de alta complejidad que exceden las capacidades habituales de la comunidad escolar.
La iniciativa oficial fue estructurada de manera prioritaria por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Educación, José Goity, como una respuesta institucional directa a los recientes acontecimientos ocurridos en la ciudad de San Cristóbal, los cuales causaron conmoción pública y reinstalaron con urgencia la problemática del bienestar psíquico de los adolescentes en la agenda política. Desde el Ejecutivo santafesino remarcaron que este nuevo dispositivo no pretende sustituir las dinámicas de convivencia vigentes en los establecimientos, sino aportar una mirada interdisciplinaria de mediano y largo plazo que actúe de manera preventiva antes de que los emergentes críticos se consoliden en el entorno escolar.
En términos operativos, la labor de los profesionales especializados estará orientada a brindar respaldo integral a estudiantes, docentes, directivos y asistentes escolares, quienes frecuentemente asumen en soledad la primera línea de contención emocional a través de rondas de diálogo y talleres pedagógicos. La estrategia provincial apunta a consolidar un esquema de tutoría y acompañamiento institucional que ofrezca herramientas científicas para procesar situaciones de vulnerabilidad psicofísica, en un contexto nacional donde los indicadores sanitarios alertan de manera persistente que las infancias y las juventudes constituyen las franjas poblacionales más expuestas a sufrir padecimientos o riesgos vinculados a la salud mental.
