La Federación Argentina de Municipios presentó un informe ante Economía detallando la asfixia financiera que sufren las localidades ante el recorte de fondos nacionales.
Referentes municipales de todo el país, integrados en la FAM, enviaron un documento oficial a la cartera económica nacional para advertir sobre un escenario de colapso inminente. Los jefes comunales aseguran que la falta de recursos está empujando a los gobiernos locales a una situación de vulnerabilidad extrema que afecta directamente la paz social.
El diagnóstico resalta que la coparticipación cayó un 11% en el primer trimestre, lo que se traduce en menos obras y servicios para los vecinos. A esto se añade la preocupación por los 3,5 billones de pesos recaudados mediante el tributo a los combustibles, dinero que el Ejecutivo retiene sin volcarlo a subsidios de transporte ni mejoras en la infraestructura vial.
La recesión económica ya provocó el cese de actividades de 22.000 empresas, golpeando con fuerza el empleo y las economías regionales. Mientras tanto, en los centros de asistencia locales la demanda de alimentos se duplicó, pero los intendentes denuncian que la ayuda alimentaria nacional ha sido nula durante los últimos dos años.
Ante este panorama, la FAM exige la apertura de un canal de diálogo institucional para regularizar el envío de partidas. Los mandatarios locales subrayan la necesidad de restablecer políticas de protección para jubilados y personas con discapacidad, sectores que hoy se encuentran desamparados por el recorte de pensiones y medicamentos.
