12 octubre, 2026
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La científica del CONICET Matilde Rusticucci advirtió que el episodio climático actual registra temperaturas oceánicas superiores a las de los picos históricos de 1982 y 1997, previéndose un incremento de los caudales y precipitaciones que se extenderá hasta el otoño de 2027.

La consolidación del fenómeno climático El Niño ha comenzado a alterar de manera sustancial la dinámica hídrica en el Litoral argentino, registrándose ya las primeras evacuaciones de pobladores y la anegación de zonas costeras producto de las intensas lluvias caídas en las cuencas superiores. En diálogo con el equipo periodístico del programa Ahora Vengo, Matilde Rusticucci —investigadora del CONICET y profesora emérita de la Universidad de Buenos Aires (UBA)— confirmó que la fase de mayor criticidad climática recién se encamina hacia su punto álgido, previsto entre diciembre y enero. De acuerdo con los modelos de predicción meteorológica, el fenómeno mantendrá un impacto directo sobre la región al menos hasta marzo o abril de 2027, condicionado por un calentamiento de las aguas del Océano Pacífico tropical que supera los parámetros registrados en los eventos históricos de 1982-1983 y 1997-1998, considerados hasta ahora como las referencias de mayor gravedad hídrica en el país.

El impacto diferenciado entre los principales cursos de agua de la región obedece a la ubicación geográfica de sus respectivas altas cuencas. El río Uruguay fue el primer cuerpo hídrico en experimentar ascensos abruptos en sus niveles, dado que las precipitaciones más copiosas se concentraron en el sur de Brasil y el extremo noreste argentino. Esta masa de agua generó desbordes y operativos de evacuación en localidades como la ciudad entrerriana de Concordia, así como un monitoreo continuo en el margen correntino. Por su parte, la cuenca del río Paraná evoluciona de manera más gradual: aunque en el puerto de la ciudad de Santa Fe la escala registró una altura de 3,51 metros —permaneciendo aún distante de la franja de alerta fijada en los 5,30 metros y de la línea de evacuación ubicada en los 5,70 metros—, los especialistas advierten que el caudal continuará incrementándose a medida que bajen los volúmenes acumulados en el tramo superior de la cuenca hídrica y se mantengan las lluvias locales previstas para la primavera y el verano.

Asimismo, la especialista remarcó que la combinación de un episodio de El Niño de características extremas con el proceso global de cambio climático altera la distribución planetaria de las precipitaciones, generando un escenario asimétrico en el territorio nacional. Mientras el Litoral y la Pampa Húmeda quedan expuestos a tormentas severas y riesgos de inundación por anegamiento o crecida de ríos, la región del Noroeste Argentino (NOA) y la cuenca amazónica experimentarán un déficit hídrico persistente con marcada sequía. Frente a este panorama, las autoridades de gestión del riesgo instan a los municipios ribereños a sostener la vigilancia hidrométrica de la Prefectura Naval Argentina y a mantener operativos los protocolos de contención para evitar emergencias urbanas ante el avance de las aguas.

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