El Ministerio de Educación provincial dispuso un incremento del 9,3% en las partidas para la copa de leche y los comedores escolares, fijando los montos en $626 y $1.502 por alumno respectivamente. Sin embargo, desde las cooperadoras advierten que el ajuste basado en el IPC resulta acotado frente al incremento en la cantidad de raciones solicitadas y la necesidad de abrir nuevos servicios en las escuelas.
A través de la Resolución N.º 2348, el Ministerio de Educación de Santa Fe, encabezado por José Goity, oficializó una actualización en los fondos destinados al sostenimiento de la alimentación escolar en toda la provincia. A partir de septiembre de 2026, los montos diarios por estudiante se fijaron en $1.502 para el comedor y $626 para la copa de leche, lo que representa un incremento del 9,3% en comparación con los valores fijados a inicios de año. La medida, enmarcada en la Ley Provincial N.º 13.960 de revisiones periódicas, tomó como base la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el IPEC entre los meses de marzo y julio.
La red de asistencia alimentaria abarca a una porción central de la matrícula estudiantil en el territorio santafesino, mostrando un volumen operativo que hoy se ve exigido por el contexto socioeconómico:
| Cobertura y Servicio | Alcance de Establecimientos | Estudiantes Beneficiados | Asignación Diaria por Alumno |
| Copa de Leche | ~2.000 instituciones | 500.000 niños y adolescentes | $626 (suba de $115) |
| Comedor Escolar | ~900 instituciones + cocinas centralizadas | 200.000 niños y adolescentes | $1.502 (suba de $276) |
El ajuste financiero llega en un momento de creciente tensión para las comunidades educativas. Desde la Federación de Cooperadoras Escolares alertaron sobre un aumento constante en la cantidad de raciones solicitadas y confirmaron que diversos establecimientos sin infraestructura gastronómica previa están pidiendo la habilitación de nuevos comedores o copas de leche. Este escenario expone el doble desafío del sistema público: preservar el poder adquisitivo de los fondos frente a los costos de los insumos secos y frescos, y responder operativamente a una demanda que supera la capacidad instalada en los sectores más vulnerables de la provincia.
