El Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe desplegó un plan de contingencia preventivo para georreferenciar a la población vulnerable y coordinar protocolos de asistencia con Protección Civil ante eventuales emergencias climáticas.
Frente a la alta probabilidad de que el fenómeno meteorológico El Niño provoque lluvias intensas e inundaciones en los próximos meses, las autoridades sanitarias santafesinas iniciaron un proceso de preparación en todo el territorio provincial. La estrategia, encabezada por la Secretaría de Salud y articulada en un comité operativo interministerial junto a Protección Civil y comités locales, busca garantizar la continuidad de la atención médica y anticiparse a posibles escenarios de anegamiento sin alterar las prestaciones habituales del sistema de salud.
La primera fase del plan comprende la evaluación de la infraestructura sanitaria en zonas de riesgo hídrico y la georreferenciación prioritaria de grupos vulnerables. El mapa sanitario en elaboración incluye a personas electrodependientes, embarazadas en el último trimestre, pacientes en tratamiento de quimioterapia o diálisis, y personas con patologías crónicas que requieren medicación ininterrumpida. Esta medida busca asegurar la rápida localización e intervención en caso de aislamiento o fallas en los servicios básicos.
En materia de prevención epidemiológica, la provincia reforzó la actualización de esquemas de vacunación en el personal de respuesta (antitetánica, hepatitis B y antigripal), la revisión de stocks de medicamentos esenciales, la distribución estratégica de sueros antiofídicos para zonas rurales y el acopio de insumos contra enfermedades asociadas a la acumulación de agua y altas temperaturas, como dengue, chikungunya y leptospirosis. Asimismo, se solicitó apoyo de insumos específicos al Gobierno nacional (vacunas, doxiciclina y pastillas potabilizadoras) para fortalecer la capacidad de respuesta provincial.
